Aún no parece haber fecha para el estreno en españa de la película en la que Marc Anthony (maridísimo de Jenny López) da vida al cantante Héctor Lavoe. Aunque no soy muy amiga de los biopics y ya las críticas están siendo nefastas tras su estreno en América, iré a verla. No porque tenga un especial interés en ver al parejón en la gran pantalla sino porque y aun tras el último “Piafazo”, me intriga ver como se relatan las vidas de los personajes que admiro.
Héctor me fascinó desde hace años con su voz un poco nasal y un cantar tan dulce que pensé que las letras de sus canciones se le quedaban un poco pegadas de tanto “azúcar” a las entrañas antes de salir, y arrastraban así mucho de su interior cuando salían al aire. Lo descubrí con mi primer amor, un adicto a la salsa de la Fania y desde entonces, Héctor canta mis alegrías y mis penas.
Cuando fuí conociendo más de su persona, descubrí que su madre murió cuando él solo contaba 4 años. Más tarde también falleció su hermano en un accidente de coche y su suegra fue asesinada. Pero el mayor batacazo vital llegó con la muerte de su hijo de 17 años. Cometió entonces su primer intento de suicidio, arrojándose desde un 9º piso en que vivía tras el incendio de su casa. Años después, volvió a intentar quitarse la vida tras comprobar en uno de sus conciertos que no había agradado como él esperaba. Finalmente murió muy deteriorado, de sida.
A su público, se entregaba como pocos lo hacen en un escenario. Este es Héctor Lavoe, señoras y señores. Un artista y hombre al que admiro en sobremanera. Y si la máquina industrial del cine nos cuenta otra cosa, ni caso.
PD. Aunque dije que me resistía a hacer un blog intimista, estas dos canciones resumen un poco mi verano. Dedicadas a los amiguitos que me sacaron a flote estos 2 meses…



2 responses so far ↓
Artacho // August 23, 2007 at 11:56 am
pues viva el intimismo¡¡¡yo aún no sé que quiero poner en el blog…voy poniendo básicamente tonterias
olaia // September 17, 2007 at 10:04 pm
ei jelen! ke alegría saber de ti!
apunto sin falta las recomendaciones… y si, que viva el intimismo!
un besazo y hasta pronto!